Si te gusta la música pop y te ponen a escuchar música clásica, por mucho que ames la música, es probable que no la disfrutes. Lo que te hace feliz es escuchar lo que realmente te gusta.
Conocerte a ti mismo funciona parecido. Saber cuáles son tus rasgos de personalidad es como saber qué música te gusta. Por eso, en la medida que te expresas en el mundo según tus rasgos, sientes coherencia contigo mismo. Llevo tiempo diciendo esto. Vivir tu propósito tiene mucho más que ver con ser tú mismo, con expresarte tal cual eres, que con algo externo como el trabajo que tienes o la carrera que estudiaste.
Lo interesante es que una escuela de psicología norteamericana acaba de publicar un estudio que confirma algo que llevo años diciéndole a la gente: tu felicidad tiene que ver con ser tú mismo más que con cualquier otra cosa. Y tú propósito es entregar eso al mundo.
Pienso en una clienta que tenía un puesto envidiable: buen sueldo, título bonito, estabilidad. Pero cada reunión la dejaba agotada. No era floja ni estaba en el trabajo equivocado del todo. Era que su rol le pedía estar todo el día rodeada de gente, cuando ella recarga energía en la calma y el trabajo individual. No estaba viviendo en coherencia con uno de sus rasgos más básicos.
¿Qué significa esto en la práctica? Que mientras más conoces tu personalidad, por ejemplo, si eres extrovertido o introvertido, explorador o amante de la rutina, si te orientas más a las tareas o a las personas, y buscas una vida en coherencia con eso, más feliz eres. Y más sientes que estás viviendo tu propósito.
¿Y qué le pasa a la gente que no vive en coherencia? El estudio lo dice con una claridad brutal. Se sienten incomprendidas. No encuentran nada que las entusiasme. Son indecisas. Sienten envidia, aburrimiento o se sienten usadas.
Tu propósito no es algo que haces afuera. No es necesariamente salvar el mundo, tener una profesión que ames o ser mejor persona. Es mirar hacia adentro, conocer tus rasgos (que son múltiples y complejos, por eso este es un trabajo que no termina nunca) y construir una vida alineada con quien realmente eres.
La ciencia ahora lo confirma.
















