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Texto: Ana Henríquez Orrego, Historiadora Archivo Histórico Patrimonial Digitalización: Javiera Vargas Mejías, Diseñadora Archivo Histórico Patrimonial
La historia es la memoria de los pueblos y al igual que en el ámbito individual, el olvido y la amnesia impiden saber y reconocer realmente quienes somos, qué nos identifica, cuales eran y siguen siendo nuestros sueños y metas. En el ámbito personal, cada individuo atesora y resguarda vestigios de su propio pasado, para no olvidarlo, para mostrarlo a las futuras generaciones, para evidenciar con documentos concretos aquello que ocupa un lugar en la frágil memoria. Así también, los pueblos –ciudades o países- una vez que reconocen la necesidad de saber quienes son, qué los une y separa de los demás, fraguan la idea de generar el espacio y la instancia de recopilar y conservar los vestigios de su propio pasado.
La historia de Viña del Mar cuenta a su haber 133 años, un pasado relativamente breve si se compara a los 5 siglos de historia urbana de nuestro país o a los milenios de muchas ciudades Europeas. No obstante, en instancias en que la ciudad de Viña del Mar, de cara al futuro, proyecta y se posicionan en un estatus privilegiado a nivel nacional e internacional, cabe hacerse algunas de las siguientes interrogantes: ¿qué factores e ideales motivaron la formación de esta ciudad?, ¿qué individuos y qué grupos sociales se han visto involucrados en el desarrollo de los procesos constitutivos de esta historia?, y en fin, ¿qué y quiénes han hecho posible los resultados hoy evidentes?
La débil memoria personal, dispersa entre los habitantes de nuestra ciudad, no lograría, aunque así lo intentara, dar respuestas fehacientes a tales interrogantes. Era preciso entonces que esas historias dispersas, alojadas en rincones del recuerdo individual, en tradiciones familiares y, seguramente, en armarios y baúles atestados de documentos, cartas y fotografías, comenzarán a ser recopiladas, resguardadas y ordenadas, ya que mientras más tiempo trascurría, mayores riesgos de dispersión y pérdida de valiosos testimonios de la historia viñamarina.
En este marco se contextualiza el surgimiento del Archivo Histórico Patrimonial de Viña del Mar. Al remontarnos a sus orígenes debemos decir que desde la década de 1970, la Biblioteca Municipal “Benjamín Vicuña Mackenna” organizó una sección dedicada a la historia de la ciudad, la cual, en los años ochenta, se vio incrementada por la donación de la señora Blanca Vergara, heredera de la familia fundadora de la ciudad, quien entregó a la municipalidad una valiosa documentación de la familia Vergara – Álvarez, con el compromiso de que este material sirviera de base para la creación de un Archivo Histórico, que primordialmente estaría destinado a preservar el patrimonio documental que testimonia el devenir de la ciudad.
Sin embargo esta realidad solo se concretó en marzo de 1996 comenzando allí la habilitación de espacios apropiados para agrupar el material que conformaría la base del Archivo, el que en sus inicios se componía de la donación de la familia Vergara y la documentación municipal.
Ahora bien, un aspecto relevante de señalar es el compromiso constante de recuperar y conservar documentos que testimonien los diversos procesos históricos de gestación de la ciudad y de su desarrollo. En este ámbito y gracias a las donaciones voluntarias de los habitantes de Viña del Mar, el patrimonio documental de nuestro archivo se encuentra en constante aumento. Así, muchos de aquellos documentos, que por años han sido el tesoro de algunas familias, pasan a formar parte de los fondos del archivo. Esto fue lo que sucedió en el año 2000, cuando don Teodoro Lowey H., heredero del fundador del Barrio Recreo, entregó la documentación que su familia había guardado por más de 100 años. Esta importante contribución fue fundamental para reconstruir los orígenes de este sector. Otro significativo aporte se obtuvo a través del rescate de elementos audiovisuales, iconográficos y escritos del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, los que se encontraban subutilizados en otras dependencias municipales. Y uno de los más recientes incrementos se ha producido a partir de la recopilación de cientos de imágenes del pasado de la ciudad en el marco del concurso “Memoria Fotográfica de Viña del Mar”, dónde todos los habitantes fueron invitados a compartir sus recuerdos familiares con el resto de la comunidad.
Ahora bien, el rescate y resguardo del patrimonio documental no se ha realizado sólo con el fin de atesorarlos bajo siete llaves y construir mitos a su alrededor, sino que, principalmente, el objetivo trazado ha sido fomentar, promover y facilitar la labor investigativa seria del pasado histórico de nuestra ciudad y sus vinculaciones con los procesos atinentes a nivel nacional e internacional. En este ámbito se circunscribe el apoyo brindado en forma constante a los tesistas y memoristas interesados en forjar sus proyectos investigativos a partir de los documentos resguardados en los fondos del Archivo. Así también, en la actualidad se encuentran en curso varios trabajos a cargo de los investigadores del Archivo, entre las cuales se destaca el análisis del patrimonio fotográfico recientemente incorporado, el estudio comparativo de los afiches publicitarios del Festival Internacional de la Canción y el análisis acucioso y pormenorizado de los documentos referidos a José Francisco Vergara, fundador de Viña del Mar. En esta última investigación se pone atención principalmente en los aspectos que vinculan al fundador de Viña con el contexto político nacional, destacando el importante rol desempeñado en la Guerra del Pacífico.
 Logo Archivo Histórico Patrimonial de Viña del Mar
 Carta de José Francisco Vergara a su hijo Salvador, 21 de mayo de 1878, (Fondo Vergara – Álvarez).
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