A los ocho años desarmó un computador para entender cómo funcionaba. Hoy desarrolla sistemas de inteligencia artificial para detectar enfermedades, transformar la salud pública y acompañar a familias con hijos neurodivergentes. Desde Viña del Mar, lidera proyectos que buscan conectar hospitales, apoyar a familias cuidadoras y demostrar que la innovación solo tiene sentido cuando mejora la vida de las personas. Esta es la historia de Barbarita Lara, la ingeniera que desafía lo imposible y que convirtió la tecnología en una herramienta de impacto social.
Por Macarena Ríos R./ Fotografías Javiera Díaz de Valdés
“El público más difícil son los niños y jóvenes, porque están en otra. Su cerebro se está amoldando al algoritmo de las redes sociales, acostumbrados a escrolear y a buscar información instantánea. Por eso mis charlas deben ser rápidas y por eso veo mucho stand up, para que sean entretenidas y así retener su atención”, comenta, mientras nos tomamos un café en el Parque La Foresta, el mismo a donde Barbarita lleva a jugar a Max, su segundo hijo.
Hace una hora estaba dando una charla en el Inacap de Valparaíso para colegios de la región, algo que la mueve profundamente. “Yo no necesito ninguna validación de la academia para ser quien soy. No busco generar admiración, pero cuando se me acerca una niña y me dice tú me inspiraste, me doy por pagada. Qué bacán poder darles un referente vivo, porque Marie Curie no les va a venir a decir estudien ciencias y tecnología”.
LA CURIOSIDAD NO MATÓ AL GATO
Ingeniera en informática, speaker internacional, mentora, escritora y referente para mujeres en STEM, Barbarita —que a los ocho años desarmó y volvió a armar un computador en solo tres días, y a los doce arreglaba computadores por Jardín del Mar—es considerada una de las innovadoras sociales más importantes de Latinoamérica en el campo de la ingeniería.
Fue una estudiante inquieta, rebelde y muy curiosa, de esas que suelen incomodar al sistema. Más de una vez escuchó que las mujeres no eran para la ingeniería. Incluso un profesor le sugirió buscar «un buen marido» en vez de una carrera tecnológica. Mientras estudiaba ingeniería debió lidiar con problemas familiares, trabajo, maternidad y un entorno que muchas veces le hizo sentir que no pertenecía allí. Pero salió adelante.
Tras el devastador terremoto de 2010 –en el que se cortaron todas las comunicaciones–, creó S!E (Sistema de Información de Emergencia), una tecnología capaz de transmitir información, incluso sin internet ni redes móviles, que la convirtió en la primera chilena en ingresar a la lista mundial de Innovadores Menores de 35 años del MIT Technology Review. El mismo ranking donde antes estuvieron figuras como Mark Zuckerberg, Larry Page o Sergey Brin.
Llegaron los reconocimientos, los premios internacionales, las conferencias y los viajes. En 2023, la Royal Academy of Engineering del Reino Unido la homenajeó en el Metro de Londres junto a figuras históricas como Alan Turing, Nicola Tesla y Ada Lovelace. “Que la estación Hillingdon lleve mi nombre en ese mapa, ser considerada un ícono en la historia de la ingeniería, fue impresionante”.
Pero la verdadera batalla de Barbarita es cultural. Dice que el talento se pierde cuando las personas dejan de creer en sí mismas, que a muchas niñas se les mata la curiosidad antes de que descubran de lo que son capaces y que la innovación nace cuando alguien se atreve a desafiar lo que parece imposible.
Por eso dedica gran parte de su tiempo a impulsar la participación de mujeres en STEM. Por eso también da clases los sábados en la UNAB a emprendedores de ingeniería que están partiendo, y los empuja a levantar sus ideas.
“Cuando juré como ingeniera de la Santa María, yo juré poner mis conocimientos a disposición de la comunidad, pero me hacía mucho ruido que alrededor de la universidad no existiera más innovación, mejores colegios, mejores hospitales. No veía que la innovación permeara ni rescatara talentos. Nunca me dijeron que además de ser ingeniera podía ser una consultora, speaker o hacer asesorías. Te entrenan para la industria y no creo que eso esté cambiando mucho hoy. Yo quiero impactar a un billón de personas, no me interesa tener un millón de dólares”.
LA IEDRA EN EL ZAPATO
Barbarita es radioaficionada gracias a su papá, un criptólogo de la Armada que le enseñó clave morse y estimuló su creatividad desde niña. Ella misma reconoce que allí nació parte de la inspiración para crear sistemas alternativos de comunicación. “Cuando yo nací mi papá se había tenido que ir a Washington porque trabajaba en el Pentágono, era agente secreto, pero eso es otra historia. La persona que me fue a inscribir al registro civil, que era mi padrino, encontró que sonaba raro Bárbara Lara, que tenía muchas “a”, entonces me puso Barbarita, obviamente preguntándoles a mis papás. Me han weveado toda la vida por mi nombre, sí, pero al mismo tiempo es diferenciador y lo hice parte de mi marca personal”.
Hace unos días estuvo en EXPONOR, invitada por la Asociación de Industriales de la Minería. “Mi familia es del norte, mi papá es de Tocopilla. Fue bonito que harta gente se acercara a escuchar. Parte de mi pega es ser un referente y para ser un referente hay que estar en los eventos más importantes, escuchar, hacer negocios”.
Fue justamente ese estatus el que la ayudó a mover los hilos para mejorar la infraestructura del hospital Calvo Mackenna. Su segundo hijo, Max, nació en 2021 con una cardiopatía congénita que nadie había detectado durante el embarazo. “Nosotros estuvimos quince días en el Fricke, cagados de miedo, esperando que se abriera un cupo en el Hospital Calvo Mackenna para poder operarlo. Imagínate lo que fue perseguir esa ambulancia camino a Santiago pensando lo peor”.
Allá se encontró con una realidad precaria en cuanto a infraestructura hospitalaria y decidió tomar cartas en el asunto.
“No solo soy un referente de STEM sino que soy una figura pública, entonces eso lo aprovecho para ser la piedra en el zapato cuando algo molesta en Chile, ser la voz cuando es necesario. ¿Cómo era posible que un hospital pediátrico estuviera en esas condiciones mientras en el Senado comen cinco menús distintos?”.
Busquilla como siempre, Barbarita encontró la manera de que el hospital recibiera recursos a través de la Fundación AMICAM. “Una de las cosas que he estado haciendo ahora es conectar a las empresas con el hospital para ayudarlos a mejorar su infraestructura”.
Hace un año Max se sometió a una segunda cirugía a corazón abierto. “Fue terrible, la operación duró diez horas. El doctor nos dijo que había perdido mucha sangre, que había sido muy difícil, pero que ya estaba bien”.
¿Qué te quita el sueño?
Que no podamos tener detección de alguna patología sabiendo que sí es posible. Por eso me dedico a crear modelos de IA que puedan detectar cardiopatías o malformaciones congénitas para ayudar a los médicos. Siento que tenemos la capacidad técnica para conectar todos los hospitales de Chile y hacer un mejor trabajo y no lo estamos haciendo. Eso me quita el sueño. En eso estamos trabajando con Amazon, en hacer que todos los hospitales se conecten. Ahí me voy a morir en paz.
NYRA, DE CHILE AL MUNDO
Mamá de dos hijos TEA —Mateo y Max—, Barbarita no se victimiza, al contrario, trabaja a toda máquina para buscar soluciones que faciliten la vida a quienes están pasando por lo mismo.
Desde su empresa EMERCOM, están desarrollando NYRA, una plataforma basada en inteligencia artificial diseñada para apoyar a personas autistas y con otras condiciones especiales, así como a sus familias y terapeutas. El sistema utiliza agentes de IA que aprenden de cada usuario, ayudan a cumplir rutinas diarias y acompañan los procesos terapéuticos. Además, permite llevar un historial evolutivo inteligente, facilitar la comunicación entre cuidadores y especialistas, monitorear avances terapéuticos en tiempo real y acceder al registro de interacciones para mejorar el seguimiento. Actualmente, el proyecto está postulando a un fondo de Amazon con el objetivo de abrir la plataforma a toda la comunidad.
“Mateo no quiere ir a la U, está aprendiendo análisis de datos y trabaja en mi empresa junto con mi esposo, que es el ingeniero más bacán que conozco y el más inteligente”.
INNOVACIÓN COLABORATIVA
Desde EMERCOM advirtieron durante años a las empresas chilenas sobre la necesidad de prepararse para la transformación digital y la irrupción de la inteligencia artificial. Hoy, cuando la mayoría de las organizaciones ya está dando ese paso, su foco está en cerrar la brecha técnica mediante un modelo de innovación colaborativa: no actúan como proveedores externos, sino como parte de los equipos de trabajo, transfiriendo conocimientos y capacidades para que las empresas desarrollen autonomía tecnológica. Su objetivo es revertir una práctica común en Chile: externalizar incluso el conocimiento estratégico.
Actualmente están impulsando proyectos de IA y transformación digital efectiva en sectores como salud, minería y energía, mientras compatibilizan este trabajo con su experiencia personal como padres cuidadores. “La IA nos ayudó a poder probar todas las ideas que teníamos de manera rápida y con pocas lucas: probar sistemas, hacer un mvp rápido, pruebas de conceptos, etc.
Barbarita trabaja tres pisos más abajo del lugar donde vive. Tiene una vista al mar impagable y una libertad horaria que agradece, “sobre todo cuando uno es papá cuidador”. Lee mucho y de todo. “Novelas, libros de autoayuda, leo mucho de medicina, tengo libros en mi velador sobre el corazón, en eso estoy ahora. Tengo muchos modelos del corazón en mi laboratorio, que está siempre desordenado, es como mi cabeza. Trabajo con tres computadores, tres pantallas, tengo todas mis herramientas ahí, mis antenas, mis equipos para poder seguir desarrollando tecnología con propósito”.
¿Qué te define?
Soy una giro sin tornillos, a todo nivel, una persona autodidacta que nunca para de aprender. Siempre estoy buscando el porqué de las cosas y entenderlas. Lo que me define como persona es ser honesta, ser yo misma. Soy una mujer patriota, aperrada, apasionada, que se saca la cresta por lo que ama y siento que Chile merece más, mucho más.
@barbaritalaram




















