No botes esos viejos audífonos 

Por Marcelo Contreras

Una de las primeras imágenes del regreso de los viejos y venerables audífonos con cable fue la del rapero, ganador del Pulitzer, Kendrick Lamar. Luego, el galán de la saga Twilight (2008), Robert Pattinson, declaró que prefería esos viejos modelos en vez de las eventuales incomodidades de la opción Bluetooth, hasta que la revista Vogue subrayó, en octubre de 2025, que “las modelos no salen de casa sin sus auriculares con cable”. Entre el listado de inconvenientes esgrimido por los detractores de los audífonos inalámbricos, resaltan los problemas de batería —cuando se descargan son completamente inútiles—, las interferencias de la señal en esquinas muy transitadas, y su obsolescencia programada que puede variar entre tres y cinco años.

La recuperación de los modelos de conexión tradicional está respaldada por las cifras. Luego de ir perdiendo terreno constantemente en la última década, en particular desde que los teléfonos celulares abandonaron la entrada del tradicional jack, las ventas aumentaron un 3% en 2025. Y en lo que va de este año, los números son auspiciosos, con un 20% más de compras de estos aparatos tan propios de los sistemas de audio del siglo XX.

Las razones para este regreso se dividen entre factores económicos —con cable son más baratos— y motivaciones ideológicas. Recuperar el uso de auriculares conectados directamente sería una manera también de oponerse a los vertiginosos avances de la tecnología, y recuperar la calidad auditiva de antaño, tal como ocurrió con el regreso del vinilo hace ya varios lustros y el retorno, en menor medida, de formatos como la cinta de casete, los videos en VHS, los discos compactos y los televisores con tubo. Entre los jóvenes hay rescate, incluso, de las venerables máquinas de escribir, en un intento por experimentar los contornos de la vida análoga, antes de la virtualidad impuesta por la internet.

Es probable que el reciclaje como una forma de protesta no sea más que una opción colindante al enamoramiento de la cultura pop por su pasado, antes que una lucha eficaz en contra del vértigo actual. El sonido puede ser más estable y resulta menos doloroso para el bolsillo comprar audífonos tradicionales. Pero lo que estos modelos aún no resuelven es el drama del enredo del cable y los tirones involuntarios.