Fernando Bustamante: “Hoy el problema no es aprobar proyectos, es lograr que partan”

presidente CChC Valparaíso

Con cifras en mano, el timonel analiza el frágil momento del sector, donde la demanda existe, pero la ejecución sigue siendo el principal cuello de botella. En una región con un déficit habitacional que supera las 84 mil familias y una inversión pública que no logra despegar, Valparaíso enfrenta uno de sus mayores desafíos: transformar su potencial en obras concretas. Pese al escenario, Bustamante insiste en que la región tiene una base sólida: Una cartera de más de ochenta proyectos por sobre los US$ 20 mil millones, junto a ventajas estructurales —borde costero, conectividad con Santiago, actividad portuaria, vida universitaria—, configuran un escenario con alto potencial.

Por Macarena Ríos R./ Fotografías Javiera Díaz de Valdés y gentileza CChC Valparaíso

 El arquitecto y empresario Fernando Bustamante, pone el foco donde hoy duele el sector: una brecha persistente entre lo que se proyecta y lo que efectivamente se construye. “Hoy no basta con anunciar proyectos. El desafío es viabilizarlos, ejecutarlos y convertirlos en vivienda, infraestructura y empleo”, afirma.

El diagnóstico es claro: la región tiene potencial, pero avanza lento.

¿Cómo describiría hoy el estado del sector en la región?
Estamos en un escenario de reacomodo, más que de recuperación. Hay señales positivas —como el aumento en permisos de edificación—, pero el empleo, las ventas y la inversión siguen mostrando fragilidad.

¿Cuáles son hoy los principales indicadores que marcan la salud del sector?
Los indicadores clave hoy son empleo, permisos, ventas, stock, costos y ejecución de inversión pública. En empleo, la región sigue mostrando un mercado laboral débil y, en construcción, las últimas cifras también reflejan retroceso: en el trimestre móvil diciembre 2025-febrero 2026, los ocupados del sector bajaron de 77.352 a 73.994 personas, lo que equivale a una caída de 4,3%. En permisos, enero mostró una señal positiva con 95.890 m² autorizados, 57% más que hace un año. Pero cuando uno mira ventas y stock, el cuadro sigue siendo exigente: 86 departamentos y 8 casas vendidas en enero en el Gran Valparaíso, con más de 2.100 unidades en oferta. A eso se suma una ejecución pública todavía baja, tanto del GORE como del MOP.

A fines del 2025, la CChC proyectaba un crecimiento en construcción del orden del 4,8% para este año. ¿Cuál es el panorama actual de la región con la actual estrechez fiscal y la reciente alza de combustibles?
En la región de Valparaíso ese escenario hay que mirarlo con cautela. La región enfrenta restricciones adicionales: baja inversión, ejecución lenta y mayores costos. El alza de combustibles golpea directamente la logística, el transporte de materiales, la operación de maquinaria y el traslado de trabajadores, y eso agrega presión a una actividad que ya necesita mejores condiciones para reactivarse. Entonces, más que una cifra agregada de crecimiento, hoy la pregunta es si vamos a ser capaces de transformar proyectos en obras efectivas. En ese contexto vemos que es prematuro hacer proyecciones en un escenario fuertemente condicionado por la guerra en Irán y esperamos que el ejecutivo establezca una hoja de ruta que permita proyectar los presupuestos de obras y los contratos que generan desarrollo y crecimiento.

En cuanto a las tendencias de mercado, ¿qué cambios están viendo en la demanda?
Hoy vemos una demanda mucho más condicionada por el acceso que por el interés. En departamentos, la oferta se concentra, mayoritariamente, en tramos entre UF 2.501 y 4.000 y en superficies entre 51 y 70 m², lo que muestra una preferencia por productos más funcionales y más ajustados. En casas, el mercado se mueve en un rango distinto, con mayor presencia entre UF 5.001 y 6.000. En general, el comprador está mucho más racional, compara más y decide en función de financiamiento, conectividad y gasto total. En cualquier caso, vemos un preocupante aumento del déficit habitacional en los sectores medios (vivienda de hasta UF 4.000), pues existen dificultades estructurales para que la demanda pueda juntar el ahorro y sea sujeta de crédito. Sin crecimiento económico y estabilidad laboral, ese mal escenario se consolida.

¿Se está consolidando un nuevo perfil de comprador o inversionista?
Sí, hoy vemos un comprador mucho más cauteloso y exigente. Es un comprador menos especulativo y más concentrado en si realmente puede cerrar financieramente la operación. Ahí pesan mucho el acceso al crédito, la capacidad de reunir el pie y la estabilidad económica. También conviven dos perfiles más visibles: quienes buscan primera vivienda y están muy presionados por restricciones de acceso, y quienes siguen mirando zonas costeras o consolidadas como inversión patrimonial o segunda vivienda.

La región ha impulsado iniciativas en economía circular y eficiencia hídrica. ¿Estamos frente a un cambio real de paradigma?
Sí, el cambio de paradigma ya es una realidad en Valparaíso. La región se ha posicionado como referente en sostenibilidad
a iniciativas concretas en economía circular y eficiencia hídrica, como el primer Acuerdo de Producción Limpia en construcción —que redujo emisiones del orden de las diez mil toneladas de CO₂ equivalente y la reducción en 48% de residuos de construcción y demolición—, junto con estudios, buenas prácticas y soluciones basadas en la naturaleza. Más que una intención, hoy existe un liderazgo activo que está marcando ruta en construcción sostenible.

 ¿Qué oportunidades específicas tiene la región de Valparaíso frente a otras regiones del país?
La región de Valparaíso tiene una combinación muy singular: borde costero atractivo, ciudades intermedias con potencial de expansión, actividad portuaria, turismo, patrimonio, servicios, vida universitaria y cercanía con Santiago. Además, la región ya cuenta con una hoja de ruta público-privada concreta, como la Alianza por el Desarrollo de la Región de Valparaíso, que identifica más de ochenta proyectos e iniciativas por sobre los US$ 20 mil millones. El potencial está; el desafío es traducirlo en ejecución real, inversión y empleo.

Es uno de los destinos más atractivos para invertir en propiedades en Chile. ¿Qué cambios regulatorios son urgentes para destrabar la inversión?
La prioridad es entregar certeza jurídica a la inversión, con plazos más predecibles, mejor coordinación institucional y una reducción de la brecha entre aprobación y ejecución de proyectos. No basta con que existan iniciativas: deben ser viables y comenzar a tiempo. Para ello, es clave fortalecer la gobernanza regional y modernizar los procesos, hoy fragmentados. Sin cambios de fondo en la tramitación de permisos, el crecimiento seguirá limitado, reflejando las restricciones del actual sistema regulatorio. Si el ejecutivo logra establecer cambios de fondo en materias de la tramitación de permisos sectoriales y sus flancos judiciales, será más previsible establecer proyecciones de crecimiento que se acerquen al 4%.

¿Cómo proyecta el desarrollo urbano en zonas como el borde costero o el interior?Más allá de los planes reguladores, la ciudad son los proyectos, sus planes de inversión y la capacidad de los alcaldes y autoridades de llevar adelante una hoja de ruta que atienda las necesidades de sus ciudadanos. En ese contexto, el borde costero va a seguir siendo altamente atractivo, pero también cada vez más exigente desde el punto de vista urbano, ambiental y regulatorio y siempre sujeto al stock de suelo disponible. El interior regional, en cambio, tiene una oportunidad creciente por disponibilidad relativa de suelo, conectividad y capacidad de absorber demanda de residencia permanente. Hoy el stock de departamentos muestra una concentración importante en Reñaca-Concón, Limache-Quillota-La Cruz, borde costero y Villa Alemana. En casas, destacan especialmente Limache-Quillota-La Cruz y Curauma-Placilla. El desafío es que este desarrollo sea más equilibrado e integrado a escala regional.

¿Cómo evalúa la incorporación de inteligencia artificial y digitalización en el sector?
La incorporación de inteligencia artificial se evalúa positivamente en la medida en que resuelva problemas concretos, especialmente en la tramitación de permisos, hoy uno de los principales cuellos de botella del sector. Herramientas como Revi —permisos con IA, desarrollada por la CChC junto con CENIA y ya operativa en varios municipios— buscan agilizar procesos, reducir errores y dar mayor certeza. Eso es especialmente relevante porque la burocracia de permisos se ha transformado en un freno real para la inversión y el desarrollo. La propia plataforma estima el impacto de la “permisología” en torno a 7,3% del PIB, afectando inversión, construcción y calidad de vida. Entonces, si la inteligencia artificial puede ayudar a ordenar expedientes, reducir errores, uniformar criterios y apoyar técnicamente a municipios y solicitantes, estamos frente a una herramienta con mucho potencial, siempre que se implemente de forma gradual y como apoyo técnico, sin reemplazar la decisión humana.

Si tuviera que nombrar tres prioridades urgentes para el sector, ¿cuáles serían?Primero, generar certeza regulatoria para la inversión, especialmente en materias ambientales y de regulación urbana. Es urgente actualizar los instrumentos de Planificación Intercomunal y Comunales para integrar mejor a las comunidades, y evitar los conflictos por la instalación de los nuevos desarrollos. En segundo lugar, recuperar acceso a la vivienda, especialmente para sectores medios y familias que hoy están fuera del mercado formal. Y tercero, hacer una profunda modernización del Estado que permita mejorar la capacidad de ejecución pública nacional y regional, porque sin eso es muy difícil transformar planes en obras concretas. Las cifras muestran que ahí todavía tenemos una tarea pendiente importante, tanto en vivienda como en infraestructura. Y eso también se refleja en el empleo sectorial, que en la región volvió a mostrar una caída en el trimestre móvil diciembre 2025-febrero 2026. Y si me permite una cuarta prioridad, mejorar la seguridad en todos los ámbitos de nuestras ciudades y territorios, pues sin seguridad simplemente no hay desarrollo.

 

Datos de apoyo:

  • Desempleo regional: 9,2% en diciembre 2025-febrero 2026.
  • Imacec enero 2026: -0,1% anual.
  • ICE en altura: +3,3% anual; salarios +8,07%.
  • Permisos de edificación enero 2026: 95.890 m², +57% interanual.
  • INACOR Valparaíso diciembre 2025: +6,2% anual.
  • Stock regional enero 2026: 2.132 unidades.
  • Ventas enero 2026: 86 departamentos y 8 casas.
  • Meses para agotar stock: 22,86 en departamentos y 20,75 en casas.
  • Ejecución presupuestaria MINVU regional a enero 2026: 1,6%.
  • Ejecución GORE Valparaíso a enero 2026: 2,2%.
  • Ejecución MOP Valparaíso a enero 2026: 0,5%.
  • CBC 2025-2029: inversión esperada en infraestructura productiva regional por US$ 3.457 millones; gasto en construcción por US$ 1.101 millones.

Referencia: Informe de Indicadores Económicos CChC Valparaíso, febrero 2026, pp. 3-19.