Borja Vilaseca llega a Viña del Mar con Mentes Expertas en noviembre

El escritor y divulgador español se presentará el sábado 21 de noviembre de 2026, a las 19:00 horas, en el Teatro Municipal de Viña del Mar, de la mano de Mentes Expertas.

“Llegué al mundo del autoconocimiento a raíz de una crisis muy profunda que viví con diecinueve años. Empecé a buscar y enseguida me aficioné a la lectura de temas de psicología y filosofía. Con veinticinco años tuve un despertar de conciencia, una experiencia mística, un momento de disolución temporal de la mente, el ego y los pensamientos, y ahí conecté directamente con mi dimensión espiritual laica.

Desde entonces profundicé, sobre todo, en la filosofía oriental. Todo esto hoy lo conecto y comparto con Mentes Expertas, donde he condensado lo que he aprendido acerca de cómo funciona la vida, por qué y para qué nos pasan las cosas que nos pasan y, sobre todo, cómo vivir una vida mucho más plena espiritualmente”.

¿Qué significa para ti venir a Viña del Mar y con qué conferencia llegas?
Para mí es un honor formar parte de Mentes Expertas y me hace mucha ilusión ir a una nueva ciudad, en este caso a Viña del Mar. Vengo con Encantado de conocerme, con claves de autoconocimiento para conocer mucho mejor el ego, aprender a gestionarse emocionalmente, entender las heridas, las sombras y las limitaciones que nos gobiernan inconscientemente, y hacer una radiografía de por qué somos como somos, con muchísimo sentido del humor.

Creo que es muy importante el trabajo que hacemos en Mentes Expertas, porque democratiza la educación emocional, la educación espiritual y el autoconocimiento, y también transmite esperanza en la condición humana y mucha comprensión.

Vivimos en un mundo en que muchos se sienten amenazados por la inteligencia artificial, ¿Qué crees que es lo más importante hoy? ¿Qué rol tiene la espiritualidad en esta nueva era?
Hoy se habla mucho de inteligencia artificial, pero poco de inteligencia emocional. Creo que es fundamental reivindicar nuestra capacidad para conocernos, regular nuestras emociones, ser resilientes y afrontar la vida con una actitud positiva. Muchas veces estamos gobernados por las heridas y las limitaciones del ego, precisamente por la falta de autoconocimiento.

Para mí, la espiritualidad laica también tiene un rol fundamental. Vivimos en un desierto espiritual, con mucho vacío existencial, y a veces confundimos anestesia con felicidad. La espiritualidad dota a la vida de sentido y propósito, y nos ayuda a entenderla como un viaje de aprendizaje.

¿Qué mensaje les dejarías a los jóvenes universitarios que hoy enfrentan tanta incertidumbre sobre su futuro?
Les diría que han sido educados para afrontar un mundo que ya no existe y que hoy existe una brecha cada vez mayor entre la universidad y el mercado laboral. Por eso es importante ser autodidactas, desaprender y abrirse a nuevas formas de formación.

También deben tener claro su propósito, su talento y cómo pueden contribuir, más que simplemente buscar un puesto de trabajo. Vivimos en un mundo incierto, que exige resiliencia y gestión emocional, pero que también está lleno de oportunidades.