EBITDA: ¿Vendes mucho o realmente ganas plata?

Por Renzo Perocarpi

Hay palabras que suenan más complicadas de lo que realmente son. EBITDA es una de ellas. Se escucha mucho cuando se habla de empresas, inversiones o venta de negocios, pero en simple busca responder algo bastante básico: ¿qué tan rentable es la operación de tu empresa?

Imaginemos que tu negocio vende $100 millones al mes. Suena excelente. Pero si para vender esos $100 millones gastas $90 millones entre mercadería, sueldos, arriendo, publicidad, transporte y otros costos de la operación, la realidad es bastante distinta a la de otro negocio que vende los mismos $100 millones pero necesita gastar solo $70 millones.

Los dos venden lo mismo, pero claramente no tienen el mismo negocio. Por eso siempre digo que no hay que enamorarse de las ventas. Muchos emprendedores celebran: “Este año crecimos un 30%”. Perfecto, pero la siguiente pregunta debería ser: ¿y cuánto crecieron tus gastos?

Porque puedes vender más, trabajar más, contratar más gente y tener más problemas… para finalmente ganar menos. Ahí aparece la importancia del EBITDA. Nos ayuda a mirar qué tan eficiente y rentable es realmente la operación. Y también es uno de los números que normalmente observa alguien interesado en invertir o comprar una empresa. No basta saber cuánto factura; importa saber cuánto genera.

Eso sí, EBITDA no significa necesariamente plata en la cuenta corriente. Por eso hay tres números que recomiendo mirar todos los meses: ventas, EBITDA y caja. Las ventas muestran cuánto vendes, el EBITDA cómo está funcionando el negocio y la caja cuánto dinero tienes realmente disponible.

No necesitas ser contador ni experto financiero. Solo acostumbrarte a hacer una pregunta sencilla: “¿Cuánto vendimos y cuánto nos quedó realmente?” Porque un buen negocio no es necesariamente el que más vende. Es el que logra que vender más también signifique ganar más.