¿Con quién te juntas?

Existe una idea muy simple que puede cambiar tu futuro como emprendedor: las personas con las que compartes influyen más de lo que imaginas en tus resultados.

Hace algunos años conocí el concepto del «Cuadrante del Dinero», popularizado por Robert Kiyosaki. Este modelo divide a las personas en cuatro grupos: 80% son empleados, 15% son autoempleados, 4% son empresarios, 1% son inversionistas.

No se trata de que un grupo sea mejor que otro. Todos cumplen un rol importante en la economía. Sin embargo, cada grupo tiene preocupaciones, desafíos y formas de pensar diferentes.

Un empleado normalmente busca estabilidad, seguridad y un ingreso fijo. Un autoempleado vive de su trabajo y suele intercambiar tiempo por dinero. Un empresario construye sistemas, equipos y empresas que funcionan incluso cuando él no está presente. Y un inversionista hace que el dinero trabaje para él.

Entonces aparece una pregunta clave: ¿A quién le pides consejos cuando quieres emprender?

Muchas personas quieren iniciar un negocio, pero buscan orientación en su círculo más cercano. El problema es que, estadísticamente, 8 de cada 10 personas que conocen son empleados. Y aunque puedan ser excelentes personas y profesionales, probablemente nunca han enfrentado los desafíos de crear una empresa.

Por eso es común escuchar frases como: «No renuncies a tu trabajo», «Es demasiado arriesgado», «¿Y si pierdes todo?», «Mejor quédate como estás.»

No lo hacen por maldad. Lo hacen porque hablan desde su propia experiencia. Si quieres aprender a jugar tenis, buscas a un tenista. Si quieres aprender a cocinar, buscas a un chef. Entonces, si quieres emprender, tiene sentido acercarte a emprendedores.

Aquí aparece el concepto del «efecto tribu». Las personas tendemos a parecernos a quienes frecuentamos. Adoptamos sus hábitos, sus conversaciones, sus creencias y hasta su manera de enfrentar los problemas.

Cuando comienzas a reunirte con emprendedores, las conversaciones cambian. Se habla de clientes, ventas, marketing, inversiones, equipos, oportunidades y crecimiento. Empiezas a descubrir que muchos de los problemas que te parecían imposibles son situaciones normales que otros ya resolvieron.

Por eso, uno de los mejores consejos que puedo darte es este: Busca tu tribu. Asiste a eventos empresariales, participa en comunidades de emprendedores, toma cursos, escucha podcasts, únete a grupos de networking y rodéate de personas que estén donde tú quieres llegar. Porque muchas veces el primer paso para convertirte en empresario no es cambiar de negocio. Es cambiar de conversación.