Jardín Infantil Arco Iris en Concón: aprender jugando y explorando

Juego, exploración, creatividad y pequeños desafíos cotidianos son parte de una propuesta que pone al niño en el centro de su aprendizaje. Con 47 años de experiencia, Arco Iris busca que cada niño descubra y confíe en sus propias capacidades en un ambiente cercano y familiar. “Durante los primeros años se construyen y desarrollan habilidades sociales, emocionales, cognitivas y motoras que serán la base para los aprendizajes posteriores”.

Rodeado de árboles y naturaleza, el jardín infantil Arco Iris en un oasis para el aprendizaje. A la entrada, dos conejos —Canela y Copito— reciben a los niños y se convierten en parte de una experiencia que también busca enseñarles a respetar y relacionarse con el mundo animal.

Más allá de los contenidos académicos y de una metodología específica, el proyecto del jardín pone foco en acompañar a los niños en el desarrollo de habilidades que serán fundamentales no solo para su paso por el colegio, sino también para la vida: autonomía, autoestima, confianza, creatividad, capacidad para resolver problemas y tolerancia al error.

“Son aprendizajes fundamentales que se construyen durante los primeros años: aprender a expresar lo que necesita, relacionarse con otros, seguir rutinas, pedir ayuda, tomar pequeñas decisiones, enfrentar una dificultad y volver a intentarlo”.

Bajo esa mirada, las experiencias más sencillas del día a día se convierten en oportunidades para crecer: elegir entre dos alternativas, guardar los juguetes, intentar vestirse, llevar su mochila, ordenar después de jugar, compartir juegos o participar en una actividad. Son acciones sencillas, “pero detrás de ellas hay aprendizajes mucho más profundos: tomar decisiones, perseverar, hacerse responsable y descubrir algo que puede marcar toda una vida: “soy capaz”.

“Por eso creemos que preparar para el colegio es, sobre todo, entregar herramientas que les permitan desenvolverse con mayor seguridad y autonomía y ayudarlo a llegar a esa nueva etapa sintiéndose seguro, autónomo, curioso y capaz de enfrentar desafíos”.

¿Cuál es el sello de Arco Iris?
Acompañar a cada niño respetando su individualidad y ayudándolo a descubrir todo aquello que es capaz de lograr. Trabajamos desde un Currículum Integral y lo enriquecemos con elementos de las pedagogías Montessori, Reggio Emilia y Waldorf. Queremos niños que se sientan seguros, valorados y capaces; niños que tengan la confianza para explorar, pensar, crear, resolver y decir: “yo puedo intentarlo”.

JUGAR TAMBIÉN ES APRENDER

En Arco Iris —que cuenta con cuatro salas de 15 niños máximo guiados por dos educadoras de párvulos en cada una de ellas—, el juego ocupa un lugar central. “Para los niños pequeños, jugar es una de las principales maneras de conocer y comprender el mundo. Mientras juegan, imaginan, toman decisiones, se comunican, empatizan, resuelven problemas y ponen a prueba sus propias ideas. Por eso la propuesta incorpora experiencias diversas como arte, música, movimiento, experimentación, huerto, actividades sensoriales y contacto con el entorno”.

El proyecto educativo entiende que los padres son los primeros educadores en la formación de un niño y el jardín viene a complementar esa labor. “Por eso Arco Iris busca construir una relación cercana con las familias, haciéndolas parte del proceso. La comunicación permite conocer mejor a cada niño, comprender sus necesidades e intereses y acompañarlo de manera coherente”.

Jardín Infantil Arco Iris
Las Tres Marías 254, Concón
Teléfono y whatsapp: + 569 9141 9937
www.jardinarcoiris.cl/admision
@jardinarcoirisconcon