Noventa años de historia

Arturo Oliva, gerente general de Guante

Por estos días, la marca de zapatos nacionales está de aniversario. Una historia que se remonta a inicios del siglo pasado, cuando un inmigrante vasco francés llegó muy joven a Chile y tuvo el sueño de fabricar el zapato perfecto. Hoy tienen presencia en Chile, Perú y Argentina, y muchos planes para seguir creciendo.

Por María Jesús Sáinz N. / Fotografías Andrea Barceló A.

Han pasado noventa años desde que Félix Halcartegaray Duhalde fundó la fábrica de calzados Guante, en el número 1043 de la desaparecida calle Gálvez, hoy Zenteno, en Santiago.

Tenía diecisiete años cuando llegó a Valparaíso a trabajar en la fábrica de sus tíos, pero con la ambición de encontrar la fórmula propia del zapato perfecto. La consiguió, a sus creaciones les puso la marca Guante —porque según él tenían el calce perfecto, como un guante a una mano— y a casi un siglo de eso, sus descendientes continúan el legado.

La tercera generación de Halcartegaray está a cargo de la marca. Esteban, su nieto, en la presidencia, y miembros de la familia en el directorio, dirigen una marca que, a pesar de los ires y venires de la industria, se mantiene en pie con cincuenta y un locales en tres países.

“Es una empresa familiar, ciento por ciento. Aquí se trabaja diariamente con el dueño”, dice Arturo Olivia, gerente general de Guante, quien destaca esta característica como una de las más importantes de la marca. “Ellos viven en torno a los zapatos. Su abuelo, sus papás y ellos mismos han respirado esta tradición de ser fabricantes de calzados desde siempre y eso lo transmiten; y te van enseñando de primera mano cómo ha sido la evolución de esta industria a lo largo del tiempo y cómo ellos han buscado siempre seguir cautivando a sus clientes”.

LA CELEBRACIÓN

No son muchas las empresas chilenas que tienen tantos años y menos las de zapatos, por eso en Guante decidieron hacer una gran celebración en Parque Arauco. Montaron una terraza en uno de los puntos centrales del centro comercial y desde ahí invitaron a todos sus clientes a celebrar la apertura de aquella primera fábrica hace casi un siglo.

Durante una semana hubo invitados del deporte y el espectáculo, el experto en moda masculina Jonathan Reyes dictó una charla sobre las tendencias y los cambios en la forma de vestir y los ilustradores chilenos Tomás Id y Josefina Jiménez personalizaron kits de cuidado y mantención de zapatos para los invitados. La de Parque Arauco es una tienda emblemática, que lleva muchos años en la misma ubicación y donde suelen llegar “clientes de toda la vida”, como ocurre también en calle Agustinas, la más antigua de sus tiendas.

“Esta es una empresa que tiene noventa años y que se ha mantenido en el tiempo, lo que no es fácil. Son noventa años de tradición”, dice Arturo Oliva.

¿Cómo está la industria del zapato hoy?
La industria del zapato está bastante repartida. Tienes marcas nuevas, algunas fábricas que hacen colecciones de nicho y tienes las de tradición zapatera, que es donde se ubica Guante.

¿Qué significa ser una marca de tradición?
En que lo principal que nosotros tenemos como capital es nuestra experticia zapatera, que es conocer a nuestros clientes.

Cuando se abarataron los zapatos y entró la competencia extranjera, ¿cómo hicieron para sobrevivir?
La calidad es un tema en el que nosotros no transamos. El zapato puede tener un precio elevado sobre la competencia, pero es porque nosotros tenemos una tradición de marca que hace que reconozcas tu zapato de toda la vida, ciento por ciento de cuero de la mejor calidad. El hecho de que se haya mantenido en esa línea ha sido la clave para sobrevivir. También que conozcamos a nuestros clientes del modo como lo hacemos.

DE CHILE PARA EL MUNDO

Guante está en tres países porque ven una necesidad de calzados de calidad, sobre todo en la región; sin embargo no han abandonado una cierta tradición por el gusto del chileno, que Arturo destaca como una de sus principales ventajas frente a otras marcas.

“Puedes ver afuera tendencias que podrías pensar que no las van a usar en Chile, pero nosotros las adaptamos y elaboramos un zapato que sabemos que tendrá buena acogida. Además, nosotros conocemos el ancho del pie, sabemos cómo calzan los chilenos. Eso es otra característica de nosotros. El calce”, explica.

¿Hay modelos clásicos?
Guante es un zapato que viste siempre en tu casa; que lo tenía tu papá, luego lo tuviste para tu primer trabajo o para la graduación del colegio. Son situaciones de vida que nosotros vamos cubriendo con nuestras colecciones.

¿Qué han aprendido en estos noventa años?
En estos años hemos creado una de las colecciones más grandes de zapatos que puedes encontrar en una tienda de calzados. Tenemos zapatos que pueden ser formales o ultraformales, pero siempre full confort, con las mejores materias primas, cueros argentinos o italianos, dependiendo del tipo de producto.

¿Cómo se ve el futuro de la marca?
Nosotros tenemos tiendas en Argentina y Perú y con exportaciones a Paraguay. Son cuarenta y dos tiendas propias, más las tiendas departamentales. Es una presencia importante, pero siempre estamos buscando nuevas alternativas de negocios y oportunidades en donde nosotros podemos llevar nuestro producto y hacerlo bien.

¿Por qué creen en la internacionalización?
Porque sabemos que en cualquier lugar de mundo las personas encontrarían, en nuestra tienda, un zapato de cuero bien producido, con muchas renovaciones y con la mejor tecnología.

“Es una empresa familiar, ciento por ciento. Aquí se trabaja diariamente con el dueño. Ellos viven en torno a los zapatos. Su abuelo, sus papás y ellos mismos han respirado esta tradición de ser fabricantes de calzados desde siempre y eso lo transmiten”.

“Guante es un zapato que viste siempre en tu casa; que lo tenía tu papá, luego lo tuviste para tu primer trabajo o para la graduación del colegio. Son situaciones de vida que nosotros vamos cubriendo con nuestras colecciones”.